Mar. Nov 30th, 2021

Ausentes

La vida es una luz entre dos sombras, el nacimiento y la muerte.

Cada quien la hacer brillar u opacar, pero tarde que temprano se esconde en cualquier parte y cuando menos piensas te cae. Cualquier muerte es prematura, es por eso que algunos la veneran como la santa muerte. Bailamos con ella con la catrina seductora, nos la comemos en dulce de calavera y le rendimos culto cada año con bailables y en altares, llevándole ofrendas a nuestros muertos en el camposanto.

En nuestro país a los muertos se les llama desaparecidos, y como no tendrán urna ni tumba, padecerán hambre y sed eterna por no recibir ofrendas, saldremos a la campiña y la cubriremos de plegarias, de velas efímeras y de flor de cempasúchil.

La respuesta de su desaparición está en el viento, la cual aún estamos esperando. A donde irán sus almas, viajarán errantes clamando justicia.

Para nosotros la vida no vale nada, no vale nada la vida, comienza siempre llorando y así llorando se acaba.

JSR

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